jueves, 30 de septiembre de 2010

La devoción a la Divina Misericordia...

Los devotos de Jesús Misericordioso, deben:


1) Venerar en su habitación la imagen de Jesús Misericordioso, acudiendo a Él en todas sus necesidades.


2) Consagrarse enteramente a Jesús Misericordioso.


3) Vivir bajo los rayos de la gracia de Jesús Misericordioso; teniendo especial cuidado de la pureza de corazón y de tender a la perfección.


4) Extender la Divina Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, trabajando para convertir a los pecadores, ayudar y consolar a los pobres, afligidos y enfermos, dándoles a conocer la doctrina de la Divina Misericordia.


5) Unir a nuestras oraciones diarias la jaculatoria: "Jesús en Vos/Tí confío"; los que tengan tiempo, especialmente los enfermos, recen la Coronilla de la Divina Misericordia u otras oraciones a Ella enderezadas.


6) Repitan frecuentemente la jaculatoria enseñada por Jesús a Santa Faustina: "Oh Sangre y Agua que brotásteis del Corazón de Jesús, como una fuente de Misericordia para nosotros, confío en Vosotros".


Padre Andrasz


Jesús, en Tí confío.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Esperando con alegría el día de Santa Faustina...

Falta poco para el día de mi querida Santa Faustina y nada mejor que esperarlo hundiéndonos en el insondable mar de la Misericordia Divina...

Jesús y algunas de sus palabras a su queridísima secretaria, Apóstol de la Divina Misericordia, Santa Faustina :D


"Cuánto deseo la salvación de las almas. Mi queridísima secretaria, escribe que deseo derramar Mi vida divina en las almas humanas y santificarlas, con tal de que quieran acoger Mi gracia. Los más grandes pecadores llegarían a una gran santidad si confiaran en Mi misericordia. Mis entrañas están colmadas de misericordia que está derramada sobre todo lo que he creado. Mi deleite es obrar en el alma humana, llenarla de Mi misericordia y justificarla. Mi reino en la tierra es Mi vida en las almas de los hombres. Escribe, secretaria Mía, que el director de las almas lo soy Yo Mismo directamente, mientras indirectamente las guío por medio de los sacerdotes y conduzco a cada una a la santidad por el camino que conozco solamente Yo." (Diario, 1784)

"Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de Misericordia para nosotros, en Tí confío." (Diario 85)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Lectura del día...

...y todas las fibras que tocó. :)


"¿Qué hombre puede conocer los designios de Dios
o hacerse una idea de lo que quiere el Señor?
Los pensamientos de los mortales son indecisos
y sus reflexiones, precarias,
porque un cuerpo corruptible pesa sobre el alma
y esta morada de arcilla oprime a la mente
con muchas preocupaciones.
Nos cuesta conjeturar lo que hay sobre la tierra,
y lo que está a nuestro alcance lo descubrimos con esfuerzo;
pero ¿quién ha explorado lo que está en el cielo?
¿Y quién habría conocido tu voluntad
si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría
y enviado desde lo alto tu santo espíritu?
Así se enderezaron los caminos de los que están sobre la tierra,
así aprendieron los hombres lo que te agrada
y, por la Sabiduría, fueron salvados."

Sab. 9, 13-18

sábado, 28 de agosto de 2010

Dolorosa...

La Madre piadosa estaba junto a la cruz y lloraba mientras el Hijo pendía;
su alma, triste y llorosa, traspasada y dolorosa, fiero cuchillo tenía.
¡Oh cuan triste y cuan aflicta se vio la Madre bendita, de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena.

Y ¿cuál nombre no llorara, si a la Madre contemplara de Cristo, en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera, Madre piadosa, si os viera sujeta a tanto rigor?.
Por los pecados del mundo, vio a Jesús en tan profundo tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado, que rindió desamparado el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!, hazme sentir tu dolor para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado, mi corazón abrasado más viva en él que conmigo.
Y, porque a amarle me anime, en mi corazón imprime las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora, divide conmigo ahora las que padeció por mí.
Hazme contigo llorar y de veras lastimar de sus penas mientras vivo;
porque acompañar deseo en la cruz, donde le veo, tu corazón compasivo.

¡Virgen de las vírgenes santas!, llore yo con ansias tantas, que el llanto dulce me sea;
porque su pasión y muerte tenga en mi alma, de suerte que siempre sus penas vea.
Haz que su cruz me enamore y que en ella viva y more de mi fe y amor indicio;
porque me inflame y encienda, y contigo me defienda en el día del juicio.
Haz que me ampare la muerte de Cristo, cuando en tan fuerte trance vida y alma estén;
porque, cuando quede en calma el cuerpo, vaya mi alma a su eterna gloria. Amén.

viernes, 20 de agosto de 2010

Esta semana...

... mmm si... puede que este título quede bien...

¿Cómo hilar los textos que transcribiré? ¿Acaso tienen algo en común?

Bueno, pertenecen al mismo libro, sí; pero releyéndolos se me esfumó el sentimiento, muy distinto el uno del otro (los dos buenos, por cierto) que tuve inicialmente cuando los leí.
Y es algo que me pasa frecuentemente... y me imagino que es la más normal de las normalidades de todo el mundo, sólo que yo le doy vueltas a la cosa, je... También eso me suele suceder...
Pero es que me encantaría plasmar la espontaneidad de los sentimientos que fluyen como mares ante las palabras, los sonidos, las situaciones de la vida...

En fin, aquí estoy ahora tratando de enlazar estos textos, o más bien de imprimirles el sentido que tenían hace algunas noches cuando los leí, entre la penumbra y los sueños que me venían despierta...

Uff... No me hagan caso, soy una volada. Paso a trascribir :)

El primero sobre el libro de Judit y el amor que exige riesgo.
Suena un poco fuerte, pero ante las dificultades que atormentan a veces los días, es una respuesta sincera y alentadora, porque el mal duele, pero hay Alguien que tiene más poder...

"[...] Esta es siempre la táctica de la vida: se deja devorar por la muerte quien golosamente se la traga. Luego la vida le revienta en las entrañas y con sus despojos vuelve a nuclear todo lo disperso. También la semilla arriesga entrar en el corazón del invierno, y dejándose absorber por la tierra fría, hace estallar finalmente la primavera, liberando la vida encerrada dentro, poniéndola a disposición de la humedad y del calor que Dios le regala. Porque nuestro Dios es el Dios de la primavera. Es un Dios que no ama la muerte pero a veces, para vencer a la muerte permite que los suyos la acepten en su carne. Así Cristo mismo se dejaría llevar hasta el corazón de la muerte y del infierno, desde donde surgiría glorioso y victorioso trayendo como despojo a aquel que había pensado tenerlo cautivo para siempre. Y el antiguo Enemigo que había engañado al hombre Adán en un árbol, fue finalmente en un árbol vencido por el segundo Adán, el Hombre nuevo Jesucristo."

Y el segundo de María...
¿Qué decir? ¿Puede algo llegar tanto al corazón como aquello que hace abrir los ojos a la Omnipotencia del Señor? Sólo Él sabe lo que sentí al leer esto... Y lo comparto por si alguien más también debe sentirlo :)

"En ese momento, con los ojos llenos de lágrimas, María volvió a soñar... ¿O a ver?
Se vio en el Cenáculo, esperando con la Iglesia naciente la venida del Espíritu prometido.
Se vio en miles de santuarios, ermitas y capillas rodeada de su pueblo humilde y suplicante.
Vio un millón de jóvenes caminando dolorosamente luego de una noche de marcha, con los pies ampollados, que le cantaban:
_¡Ven con nosotros a caminar. Santa María, ven!
Y de vuelta vino sobre ella la sombra del Espíritu y la Palabra se metió en sus entrañas:
_¡Mujer, ahí tienes a tus hijos!
Y desde ese momento nos recibió como suyos. Allí comenzó a llevarnos a todos en su seno, alimentándonos con sueños de ternura y caricias de oración."

¡Ah! ¡Qué bello este último! ¡Reconocer al Creador! ¡Qué gracia inmensa!
¡Aquel que nos conocía antes de que todo existiera!

Hace un año fui una de ese millón... caminando y cantando hacia Luján... y confío en el Señor que Él ya escrito en mi vida muchas peregrinaciones más, y que nuestra tierna Madre nos espera una vez más, para regalarnos esa mirada de amor que anidó en ella desde que nos recibió como hijos suyos...

¿Qué más agregar? Estoy feliz. Rezo porque quien lea igual lo esté.

"Si me otorgás la salú y un espíritu sincero, yo tropiaré por tus sendas a reyunos y matreros..." :)


*Todos los textos por si los quieren buscar, son del libro de Mamerto Menapace "Las exigencias del Amor". ;D