sábado, 23 de junio de 2007

La esencia del Ser...

Hola a todos!!! (si es que hay alguien jajaja)

Ayer estaba media abatida por unas cuestiones y Dios me dió un regalo muy hermoso.
Como de la nada, surgió el tema hablando con un padre, y él buscando (otra cosa, no para mí) entre sus papeles, encontró este texto que no veía hace mucho y me lo regaló. _ Como caído del Cielo. Lo había perdido y lo encontré para dártelo_ me dijo.
Fue tan lindo, que aquí lo publico...

La Esencia del Ser

Sabrás del dolor y de la pena de estar con muchos, pero vacío.
Sabrás de la soledad de la noche y de la longitud de los días.
Sabrás de la espera sin descanso y de aguantar con miedo.
Sabrás de la soberbia de aquellos que detentan el poder y someten sin compasión.
Sabrás de la deserción de los tuyos y de la impotencia del adiós.
Sabrás que ya es tarde y casi siempre imposible.
Sabrás que eres tú el que siempre da y sientes que pocas veces te toca recibir.
Sabrás que a menudo piensas distinto y tal vez no te entiendan.

...Pero también sabrás:

Que el dolor redime.
Que la soledad cura.
Que la fe agranda.
Que la esperanza sostiene.
Que la humildad ennoblece.
Que la perseverancia templa.
Que el olvido mitiga.
Que el perdón fortalece.
Que el recuerdo acompaña.
Que la razón guía.
Que el amor dignifica.

Porque lo único que verdaderamente vale es aquello que está dentro de tí,
y que por encima de todo está Dios.

Sólo tienes que descubrirlo y así hallarás la Verdadera Paz.

lunes, 7 de mayo de 2007

Historia de un Alma...

...Sencillas Palabras para describir algo Maravilloso

Estoy leyendo “Historia de un Alma” y pronto pensé en publicar este fragmento, uno de los tantos pasajes que tiene este libro que te llegan directo al corazón. Este es uno de los pocos libros que me conmueve cada vez que lo leo, por lo bello, por lo puro, porque transmite un montón de hermosos sentimientos… pero que hable por el mismo…

“…Jesús se dignó instruirme acerca de este misterio. Puso ante mis ojos el libro de la naturaleza y comprendí que todas las flores que él creo son hermosas, que el esplendor de la rosa y la blancura de la azucena no quitan el perfume a la violeta o la encantadora sencillez a la margarita silvestre. Comprendí que si todas las flores pequeñitas quisieran ser rosadas, la naturaleza perdería su ornato primaveral, los campos ya no estarían esmaltados de flores silvestres…

Lo mismo ocurre en el mundo de las almas, que es el jardín de Jesús. Él quiso crear los grandes santos que pueden ser comparados a las azucenas y a las rosas; pero también ha creado los más pequeños y estos deben contentarse con ser margaritas silvestres o violetas destinadas a regocijar los ojos de Dios cuando mira hacia la tierra. La perfección consiste en hacer su voluntad, en ser lo que él quiere que seamos…”

Santa Teresita del Niño Jesús